
Foto del autor original en Flickr
Las palabras pintadas en la pared son los últimos dos versos del Poema 14 de Neruda, publicado en sus 20 Poemas de amor y una canción desesperada:
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.
El fruto del cerezo madura desde finales de la primavera, hasta principios de verano (wiki). Hoy comienza la primavera y las flores todavía no aparecen, el otoño es quien está más presente. De la misma forma, mientras todos los estudiantes están desperramados por las plazas de la ciudad, yo estoy acá solo, escribiendo frente a la computadora como una hoja perdida y melancólica. Pero con esperanzas, para mi, y para todos. Creo que los sueños son iguales a las semillas, esperan el momento indicado para florecer, tienen un destino. Si la semilla es pura será flor, y el sueño será realidad.
Ojalá que el destino de todos sus sueños se vea hecho flor durante esta primavera.
Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.
Donde tengo el amor, toco la herida.
Donde pongo la fe, me pongo en juego.
Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.
Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.
Al siempre va. Mantengo mi postura.
Si sale nunca, la esperanza es muerte.
Si sale amor, la primavera avanza.
Ángel González, La vida en juego
Antes de terminar de postear me llama mi mamá, y me dice que salga al balcón. Le hago caso, miro y me encuentro con el arco iris de la foto. Cara a cara se veía mucho más vívido.
