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Nov 20
Mi Ícaro
icon1 Germán | icon2 Escritos, Poesía | icon4 11 20th, 2008| icon3Sin Comentarios »

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Imagen del autor original en Flickr

 Luna y silencio.
¿Qué más puedo desear?
Tus manos, quizás tu compañía.
Pero vamos; luna, silencio, y flores entonces.

Y estrellas. ¿Por qué no?
Puestos a crear, creemos.
Alondras que sepan cantar en la noche
y también una tenue brisa secreta.
El alba en la espalda (la noche al frente)
y el rocío imposible en los pies.

Entonces, paraíso.
Pero soledad.
Repetidos pasillos
y puertas de madera.

Las alas siguen volando
pero ya sin cuerpo.

Oct 20

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Foto del autor original en Flickr

Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura
debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.

Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura
que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota
y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.

Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno,
me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.

Silvio Rodríguez

Oct 12

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Foto del autor original en Flickr

 En este momento lo que menos me importa es saber cómo ha salido el partido de hoy por la tarde. Sin embargo lo sé.
Y sé quién fue el mejor jugador, y quién el peor. También sé que el arbitraje fue bastante mediocre.

Tampoco me interesa para nada conocer los rumores de la televisión,
pero podría escribir libros -toneladas de libros-
dejando en papel
la vida entera de cualquiera de esas personas que se dicen “famosas”.

Mucho menos quería escuchar la voz de ese hombre que ayer por la noche,
me dijo en la vereda:
“Disculpame, ¿qué hora es?”

Espero que se entienda
que en mi lista de prioridades
no estaba encontrarme con nadie.
Ni con la mujer de ojos celestes
que se tropezó una vez en la esquina,
ni con el anciano que me pidió por favor
que lo ayude a cruzar la calle.
Ni tampoco con la mujer embarazada
a la que le cedí el asiento en el colectivo.

Y todo eso ha sucedido
con tal rigor
que incluso creo que mi vida no sería igual sin esos momentos.
De los cuales ya he dicho, no me importa nada.

En cambio, en mi breve inventario de cosas que me importan
está tu nombre. Tu pequeño y perfecto nombre que amé
-como bien sabes- desde antes de conocerlo.

Y aún así no puedo decir qué tan frías son tus manos, porque sólo te he encontrado
en uno de esos sueños
que cada vez tienen menos consistencia.

Pareces estar perdiéndote como el celeste del cielo,
Al mismo ritmo que me desvanezco yo en mi sombra.

Oct 4

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Foto del autor original en Flickr

Es cierto, es primavera.
Pasean por el jardín mariposas,
vuelan entre jazmines las abejas.
Es cierto, es primavera.

Ya no hay hojas en el suelo.
Y en la ciudad, y en las plazas;
bajo un cielo inmaculado,
las ancianas dan de comer a las palomas.

Es cierto, es primavera.
Pasaron varios días desde que ha empezado,
Hoy el sol funde las manos de las parejas
Que caminan bordeando el río.

Ya no se sueñan más otoños,
la felicidad está allí afuera.
Los que lloran son los locos
Que duermen siempre y no despiertan.

Es cierto, es primavera.
Los árboles multiplican sus hojas.
Es cierto, y cruel
-en primavera-
Los árboles agrandan su sombra.

Sep 21

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Foto del autor original en Flickr

Las palabras pintadas en la pared son los últimos dos versos del Poema 14 de Neruda, publicado en sus 20 Poemas de amor y una canción desesperada:

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

El fruto del cerezo madura desde finales de la primavera, hasta principios de verano (wiki). Hoy comienza la primavera y las flores todavía no aparecen, el otoño es quien está más presente. De la misma forma, mientras todos los estudiantes están desperramados por las plazas de la ciudad, yo estoy acá solo, escribiendo frente a la computadora como una hoja perdida y melancólica. Pero con esperanzas, para mi, y para todos. Creo que los sueños son iguales a las semillas, esperan el momento indicado para florecer, tienen un destino. Si la semilla es pura será flor, y el sueño será realidad.
Ojalá que el destino de todos sus sueños se vea hecho flor durante esta primavera.

Donde pongo la vida pongo el fuego
de mi pasión volcada y sin salida.

Donde tengo el amor, toco la herida.

Donde pongo la fe, me pongo en juego.

Pongo en juego mi vida, y pierdo, y luego
vuelvo a empezar, sin vida, otra partida.

Perdida la de ayer, la de hoy perdida,
no me doy por vencido, y sigo, y juego
lo que me queda: un resto de esperanza.

Al siempre va. Mantengo mi postura.

Si sale nunca, la esperanza es muerte.

Si sale amor, la primavera avanza. 

Ángel González, La vida en juego

 

Antes de terminar de postear me llama mi mamá, y me dice que salga al balcón. Le hago caso, miro y me encuentro con el arco iris de la foto. Cara a cara se veía mucho más vívido.

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