
Hoy a la salida del colegio nos juntamos Patricio, Diana, Florencia, Natalia, Mariana, Nicolás (lease, todos compañeros mios del cole + Patricio) y yo para ir al Starbucks del Alto Palermo.
Después de las inconstantes idas y vueltas (ibamos ir al lunes pero al final se cayó todo), terminamos yendo hoy. Complicado el momento de decisión de como ir, pero elegimos (una especie de votación(?)) ir en subte porque era la forma que al menos yo creía conocer. Me di cuenta que no, pero de casualidad uno de los profes de literatura del colegio se tomaba el mismo subte y nos orientó con la combinación. Hicimos 3 en total, y salimos en la puerta del Alto Palermo.
Primero, recorrimos todo el primer piso(o lo que creiamos que era el primer piso) pensando que ahí estaba el Starbucks, pero nada que ver, tuvimos que preguntar (nuevamente) y estaba en el primer piso, pero respecto a otra entrada (no importa, no voy a explicarlo). Cuando llegamos, la cola era enorme, salía del local hasta la vereda y nos tuvo ahi media hora.
Luego de esos 30 minutos en los que tuve hambre + sueño nos atendió (más o menos a un cuarto de fila) un tipo que iba preguntando que ibamos a pedir. Ahí nos dieron por primera vez el mítico vaso de Starbucks. Blanco para quienes pidieron algo caliente (yo en este grupo), y transparente para los que pidieron algo frío (sólo Mari). Nos sentamos en unos sillones que por suerte estaban libre, medios apretados y semi-compartiendo asientos, pero en fin, contentos de estar probando esta famosa marca (cediendo ante el marketing). Había un montón de variedades para elegir, la que pedí yo era Café, con chocolate, crema, y algo más que no me acuerdo. Estaba realmente muy rico, no digo que era cosa del otro mundo, pero eran 400mml ($11,75) y casi que lo terminé. Al final intercambie un poco con Mariana para probar el Frappe y estaba mucho más rico que lo mio ¬¬. Como estabamos Marketineros, y había un poco de hambre, fuimos a McDonalds a comer lo básico, me pedí una hamburguesa con queso + Coca al igual que Patricio. Y Nico se fue con la Californiana que es la nueva de McDonalds. Mari, hamburguesa, pero no coca, y Flor 10 nuggets que no se terminaba más.
De ahí, salimos, caminamos dos cuadras, nos arrepentimos, y volvimos al Alto Palermo. Caminamos un rato, fuimos al MacStore, y usé la MacBook Air (baba) hasta que nos echaron:
-Chicos, esto no es un cyber. (chicos se van, se paran afuera, al lado de unas escaleras)
-Chicos, salgan de ahí que es la rampa de discapacitados.
Así que lo tomamos como que el shopping nos repelía y nos fuimos. Caminamos hasta una plaza, y ahí hice un intento de hamacarme, actividad en la que no desarrollé mucho mis habilidades así que pedí algún que otro empujón. Después un rato al sube y baja.
En un momento llega una nena chiquita, rubia de ojos claros, como Dakota Fanning, pero con cara de malvada(bah, esto lo dedujimos después(?)).
Y Natalia le pregunta
-¿Cómo te llamás?
-No me hables o voy a matar a todos. (dice la nena de 5 años)
(Risas)
-No se rían (rie ella diabolicamente)
Se va, y llega la mujer que los cuida y se nos pone a hablar como 15 minutos de lo mal que esta la juventud, del problema de la moda, etc.. hasta que por suerte nos salva Patricio gritando a la distancia para que vayamos.
Nati tenía que ir a las 7 a teatro a un lugar que estaba cerca así que seguimos caminando para ese lado, después ella con Nico fueron a McDonalds y se pidieron también Califonianos, y Patricio y yo nos fuimos a buscar la revista TDI que la familia andaba pidiendo.
Ahora llegué a casa, y puse de “adorno” el vaso de Starbucks. Lo lavé, por supuesto. ¡No crean que soy sucio!







