Ayer me equivoqué, porque era el día 00. Así que, en el caso de que Germán llegue a estar diez benditos días ausente, el desafío no será que yo haga una decena de post, sino once post.
En esta ocasión, ahora que Germán está encausado por las rutas argentinas con destino a Bariloche, y no tiene acceso a su preciado 7C, me voy a poner a escribir sobre un perfil suyo que creo que la mayoría que visita estos lares conoce: su lado poeta.
La realidad puede que indique que Germán, cuando tiene ganas de escribir y se sienta con una lapicera/teclado, es porque vivió algo recientemente que tiene que canalizar a través de las palabras con rimas. No obstante, yo creo que cuando Germán (G, a partir de ahora), se sienta a escribir, es porque las musas se están dando un festín en su cabeza.
No hay algo más obvio que la inspiración en los textos de G. Muchas veces yo le dije que, de alguna manera, me parecía que el veintiocho de agosto que él nació, las musas -o serpiente de muchas cabezas- estaban de buen humor y lo eligieron. Lo eligieron para internarse en él, para llegar a los ojos de los lectores vivaces a través de sus escritos o, quien sabe, para cambiar la historia de la literatura en español del siglo XXI.
Es muy difícil leer un texto de G y comprenderlo completamente, como así no sentirse ni siquiera un poco identificado. Digo esto, desde el lado del lector que soy de sus escritos, aunque no he leído todos -G está empedernido en ocultarlos, y cuando se los pido, se niega a abandonarlos-. Es cierto que a veces me los pasa, y yo no los leo y le digo que, sinceramente, no tengo ganas. Para leer una poesía de G uno no puede estar sin ganas de hacerlo, porque esconden más de lo que dicen y una mala interpretación puede desembocar en un análisis y crítica sin sentido.
Las poesías le trajeron a G tanto felicidad como también desagradables sorpresas; pero espero que no se deje engañar y nunca deje de escribir.
Es cierto, que mientras pensaba este post -que tuvo sus horas de descanso cuando estaba catalogado como borrador- había tenido la intención de subir un archivo Word de más de 30 páginas que recopila las poesías que Germán tuvo la amabilidad de mostrarme. Pero eso sería violar su privacidad y darle al mundo algo que todavía no está listo -ni el Mundo, ni las poesias-. Subir una sola sería poco y mezquino… así que de ese archivo Word no va a salir nada.
Puede que lo siguiente que diga suene a coleccionista/seguidor/fanático ambicioso de un poeta, pero es la verdad: la mejor etapa por la que pasó Germán a la hora de escribir, no forma parte de sus archivos no publicados. Andan por ahí, revoloteando por la internerd de la que tanto nos alimentamos.
No sé si la poesía, soneto o poema (no puedo distinguirlos, perdón) que cito a continuación es la mejor de esa colección o es la que más me gusta, pero en este momento es la que me pareció más amolde.
Hace más de media hora que escribí el párrafo anterior y ciertamente no me puedo decidir por un solo escrito. Hasta la final han llegado tres: De qué, El poder del resumir y Princesa Real; pero el que voy a pegar es De qué, porque tiene un significado especial y sé lo que significan los otros dos, por ende, no sería apropiado publicarlos acá.
De qué
De qué estamos hechos mi amor
Que somos únicos pero iguales
De qué estamos hechos mi amor
Que somos los crueles y los mártiresDe qué estamos hechos
Que simplemente al mismo tiempo
Nacimos en mundos distintos
Pero que sabíamos que solamente, existiamosDe qué sustancia estamos hechos
Que somos distintos al mundo
Con qué restos nos hicieron
Que vivimos sin vivirnosCon que fuego nos forjaron
Que nos quema perpetuamente
Que nos hace arder, y morir
Y sufrir para vivirPorque mi amor, de palabras vivimos
porque, a nada, encontramos sentido
Porque razón, a veces lloramos
Solo por saber, que el otro no esta a nuestro ladoOh mi amor, porque solo en libros
confiamos nuestros sentimientos
Por qué no soltarlos
Y dejarlos volar al vientoPorque mi amor, tenemos tanto miedo
Porque mi amor, porque es que nos queremos
Dime por favor, mi amor si eres amor mio
Dime mi cielo, si acaso eres el mioSolamente dime, al menos si has existido
Si te encuentras, escondida, esperando a tu destino
Porque no me cuentas, y susurras a mi oido
Que no hay destino, y parece no haber amor.Canta y grita conmigo amor
que con nombre de ángel te he encontrado
Has quemado cada palabra y ahogado cada sentimiento
Que recuerda mi pasadoToma mi mano amor
Y empieza a caminar a mi lado
Fabriquemos el camino
Que debemos de hacerlo largo
…si muere el cielo, si es agosto y estás sola,
-sin él mi vida hubiera sido más idiota-
dicen que Germán anda suelto por aquí.

Poesía Magnética – Foto original del autor en Flickr




Agosto 2nd, 2008 a las 8:00 pm
¡Qué lindo escrito! (yo tampoco sé si es poema, poesía o soneto)
Estoy de acuerdo con esto “Para leer una poesía de G uno no puede estar sin ganas de hacerlo, porque esconden más de lo que dicen y una mala interpretación puede desembocar en un análisis y crítica sin sentido.” Muy de acuerdo. (:
En fin, lindo post.
Agosto 2nd, 2008 a las 9:18 pm
Todo se debe leer con gran interés. Si no, no tiene sentido ni se le puede encontrar un sentido, sólo serán palabras muertas escritas sobre alguna superficie.
Pa’ que aprendan un poco, che: la poesía es el género literario estrictamente hablando con versos, estrofas y rimas. El soneto es un tipo de poesía que tiene determinada cantidad de rimas, estrofas y versos.
Un poema, puede ser también con versos, estrofas, pero también no, es una forma de escritura más libre, porque puede haber poemas escritos en verso y otros en prosa.
Y la verdad, para escribir como escribe el amigo Germán hay que tener buenas musas. Si no, es bastante jodido.
Saludos.