
Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz.
Creo que lo que se dio esta madrugada, es una de las cosas más importantes que pasaron durante estos últimos años. No es suficiente para decir que vivimos en una democracia realmente madura, pero es un paso importantísimo como hasta ahora no había sucedido. Ojalá se pueda seguir avanzando. Esto demuestra, por más que la decisión final haya sido de Cobos (¡¡que grande!!), que depende de nosotros.



