
En 1974 Jorge Rafael Videla es nombrado comandante en jefe del ejercito argentino por la presidente María Estela Martinez de Perón. Y dos años después, en 1976, un 24 de marzo como hoy Videla encabeza el golpe de Estado que sustituía a la presidente por una junta militar que formó el mismo con el objetivo autodenominado por ellos de ejecutar el Proceso de Reorganización Nacional.
Algo que me indignó en mi colegio, es el hecho de que el año pasado en “Historia Argentina” no vimos NADA del golpe militar. NADA. Llegamos hasta que asumió el poder Perón. Y ahi terminó la historia, este año ya no tenemos más la materia. Rídiculo, rídiculo.
El título del post se debe a la quema de libros que hizo el gobierno en Córdoba en 1976, al estilo del Quijote. Entre los que se queman por ejemplo, poemas de Neruda y obviamente muchísimos autores más pero bueno, ¡Neruda! ¡Ni que estén quemando a Marx! Esto es lo que argumentaron respecto al tema:
“Se incinera esta documentación perniciosa que afecta al intelecto y a nuestra manera de ser cristiana, a fin de que no pueda seguir engañando a la juventud sobre nuestro más tradicional acervo espiritual: ‘Dios, Patria y Hogar”.
Así que es bueno recordar estas cosas. No sé si es bueno que hoy sea feriado o no. No estoy de luto, ni triste, pero es bueno recordarlo, no dejar caer estas cosas en el olvido. Sino vuelven a suceder, o quizás suceden encubiertas de otra forma.
Aunque a veces, da ganas de un poco de Diente por Diente. Por más que no serviría para nada…pero a veces da ganas de eso…





